Intentar no pecar pecando
11/21/2011 in El Pecado by Javi
Innegablemente, hay música hecha para pecar. Yo diría más, la música actual está toda ella hecha para pecar. La música te incita…se mete en tu cuerpo y provoca tus instintos. Desde el reggaeton a la electrónica, pasando por las estrellas del pop, todos se pelean por sacar ese pecador que llevas dentro.
Y es que pecar gusta. Y especialmente a los jóvenes. Y desde que Elvis empezó a mover sus caderas, haciendo enfervorizar a millones de jóvenes, la historia de la música ha ido evolucionando de la mano de las nuevas generaciones, locas por contradecir a sus padres, ansiosas por innovar, romper las ataduras y experimentar con lo prohibido, diferentes entre sí, pero con un denominador común, el instinto de la juventud, el instinto de sentirse vivos pecando. La música de los jóvenes hecha para los jóvenes, la música del pecado.
Y la industria se dio cuenta rápidamente de ello, y lo fomentó. Pecar vende, vaya que si vende. Si la Iglesia llevaba siglos sacando partido al no pecado, había llegado el momento de hacer negocio con el sí pecado. ¡Todos a pecar! Un nuevo estereotipo se difunde entre la gente, y poco a poco, década tras década, va calando en la sociedad.
Y si existe un estilo musical que desde sus orígenes plasmó el cambio, y que invitaba e invita a lanzarse al frenesí de lo carnal, haciendo que los puritanos se rasgaran las vestiduras, ese es el rock.
En su evolución, a través de la psicodelia, el glam, o incluso hacia el metal, su lado más duro y oscuro, desde sus satánicas majestades hasta el 666 de Los Maiden, la llamada a romper con la moralina pecaminosa se fue haciendo más fuerte, hasta llegar a constituir toda una nueva moral, una apología del pecado como bandera de la libertad.
Pero todo esto ya lo sabemos, es historia viva de nuestra cultura y de la postmodernidad.
Así que, a mí, lo que realmente me deja patidifuso, es otra pequeña tendencia, mucho menos conocida… la némesis del famoso sexo, drogas y rock&roll, porque… ¿son todos los roqueros unos pecadores? Claro que no… y no me refiero sólo a los que van de duros y luego resultan ser unos corderitos, no. Y es que existen otros grupos que manifiestan expresamente su rechazo hacia el pecado.
Sí…
señoras y señores… estoy hablando del rock cristiano.
Increíble pero cierto.
Es más, puestos a escoger entre las rarezas culturales de nuestros días, me voy a centrar en el metal cristiano. Metal cristiano, ahí es ná.
Y claro, es que los JMJ digo yo que también escucharán música moderna, no sólo canto gregoriano. Ya desde que Bob Dylan se volviera cristiano y se pusiera a cantar sobre el tema, quedaba claro que las guitarras y la Biblia no eran incompatibles. Y ni que decir tiene la cantidad de grupazos de blues, gospel, etc. que en la tradición afroamericana han unido música y religión. Pero metal cristiano… uff, todavía me chirría. Y es que el metal, desde los tiempos de Black Sabbath, lo más suave que se le ha llamado desde los púlpitos de los guardianes de la moral, es satánico. Y la verdad es que este estilo es más popular de lo que pudiera parecer, especialmente en el continente americano. Como es lógico, puedo entender que haya gente a quién le gusten los riffs potentes y los solos salvajes independientemente de la religión que profeses. Además, hay que decir que existen grupos realmente interesantes, como los Stryper.
Pero no sé, algo no me cuadra. Seguramente, es que en la música, como en todo arte, todo estilo, responde a una idiosincrasia, y si lo descontextualizas… pues no sé… gente de apariencia oscura gritando de forma violenta el amor de cristo.
Gente siguiendo estereotipos hechos desde y para el pecado, pero intentando no pecar.
Metal cristiano, qué curioso…














